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San Salvador
Oviedo

Historia

Empezó en un parque, un domingo de noviembre

En noviembre de 2001, un grupo de gente de Oviedo se juntó a ensayar al aire libre en el Parque de Invierno. Cuatro meses después estaban tocando en la calle, y eran la primera agrupación musical de Asturias.

Cronología

De Zamora a Covadonga, año por año

  1. 2001

    Noviembre

    Los primeros ensayos, en el Parque de Invierno

    La agrupación se funda el 11 de noviembre y empieza a ensayar al aire libre, en el Parque de Invierno de Oviedo, bajo la dirección de Alfonso Piñero, un jienense iniciado en la música cofrade por el onubense Gustavo Acosta Díaz.

    Piñero fue director y maestro a la vez: la mayoría de los que empezaron no sabían música.

  2. 2002

    Jueves Santo

    La primera salida fue en Zamora, no en Oviedo

    La noche del Jueves Santo de 2002, la agrupación acompaña al Bendito Cristo Crucificado de Santa Cristina de la Polvorosa, en Zamora. Detrás de la Marcha Real, la primera composición procesional que interpretó fue una adaptación del clásico «Réquiem», de Bienvenido Puelles Oliver.

    El Viernes Santo repitieron en la misma localidad, tras la Dolorosa, con una acogida todavía mayor.

    La agrupación formada en el altar mayor de la iglesia de Santa Cristina de la Polvorosa, en Zamora.
    Santa Cristina de la Polvorosa, Zamora. La primera salida, en 2002.
  3. 2002

    Sábado Santo

    El día que «La saeta» sonó por primera vez en Oviedo

    La mañana del Sábado Santo acompañaron a La Soledad, de la Hermandad del Santo Entierro, por las calles de Oviedo. Era la primera vez que una agrupación musical asturiana hacía algo así, y la primera vez que en la ciudad se oían «La saeta», «Réquiem» o «Cristo de los Favores».

    Esa misma tarde-noche la agrupación se trasladó a Ponferrada, en León, para formar parte del cortejo que acompañó a la Soledad, de la Cofradía de Jesús Nazareno. Dos procesiones en el mismo día.

    La agrupación formada ante un edificio con balcones engalanados durante una procesión en Oviedo.
    Oviedo, 2002. Una de las primeras salidas por la ciudad.
  4. 2002

    21 de septiembre

    San Mateo y el estreno de «Postrado ante la Cruz»

    El día de San Mateo acompañaron al Cristo de las Cadenas. Dentro de la iglesia, cuando la imagen bajó del altar mayor para ser colocada en el paso, se estrenó «Postrado ante la Cruz», un canto litúrgico de Joaquín Madurga adaptado por Alfonso Piñero.

    Ese año la agrupación tocó también fuera de lo procesional: en León, invitada por Intermón al «Día de la Esperanza», y en la cabalgata de las fiestas de Lugones, detrás de la carroza de la reina, el 6 de agosto.

  5. 2003

    Domingo de Ramos

    Llega el banderín, bordado a mano en Jaén

    El Domingo de Ramos de 2003 se bendice el banderín, bordado en oro sobre terciopelo negro al estilo andaluz. Lo confeccionaron en Bailén, Jaén. Desde entonces va siempre delante.

    Ese mismo año la Sociedad Ovetense de Festejos los contrata para la Cabalgata de Reyes, dan conciertos de marchas en el colegio de los Padres Dominicos y en Santa María la Real de la Corte, y vuelven a Zamora en Semana Santa.

    La agrupación toca de noche en la Cabalgata de Reyes de Oviedo, con las luces de Navidad al fondo.
    Cabalgata de Reyes de Oviedo, 2003. La primera de muchas.
  6. 2004

    Martes Santo

    Nace el Grupo de Metales

    La noche del Martes Santo de 2004 sale por primera vez el Grupo de Metales, en la estación de penitencia de la Cofradía del Silencio y Santa Cruz. Interpretaron algunas de las «Saetas del Silencio» del siglo XVIII, melodías muy breves escritas para hacer pensar, no para acompañar el paso.

    En septiembre estrenaron «Cinco coplas al Silencio», de Alfonso Alfonso Piñero, y «Silencio en Santa María», de Igor Freijoó, en el concierto de la Exaltación de la Santa Cruz.

    El grupo de metales de la agrupación toca en el interior de una iglesia, bajo un crucifijo.
    Concierto de capilla, 2004. El repertorio de dentro no se parece al de la calle.
  7. 2004

    Domingo de Resurrección

    Luanco, y una foto de familia

    El Domingo de Resurrección tocaron en la Procesión de la Venia, en Luanco. Antes de salir se hicieron esta foto en el paseo, con el uniforme estrenado el año anterior.

    Foto de grupo de la agrupación junto al mar en Luanco, con niños y adultos en uniforme azul y blanco.
    Luanco, 2004. En la primera fila, dos de los músicos más pequeños de la formación.
  8. 2005

    Marzo

    Fuera de la Semana Santa: «La noche es tuya»

    En marzo de 2005 empieza la colaboración con la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Oviedo en el programa «La noche es tuya», dentro del Plan Nacional sobre Drogas. Tocar también servía para dar a los chavales de la ciudad algo que hacer un sábado.

  9. 2006

    Todo el año

    San Francisco Javier y el Día del Enfermo

    Con la parroquia de San Francisco Javier de Oviedo tocaron en la procesión del Domingo de Ramos, en los actos del Día del Enfermo y en la conmemoración del 500 aniversario del nacimiento del santo. En enero de 2007 volvieron a la Cabalgata de Reyes.

  10. 2007

    Domingo de Ramos

    La primera cuadrilla de costaleros del norte

    Los hermanos costaleros de Los Estudiantes sacan por La Tenderina al Santísimo Cristo de la Misericordia, cargado al estilo andaluz: con faja ceñida y el costal en la cabeza. La agrupación los acompaña con «Virgen de las Angustias», «Alma de Dios» y «La Saeta». La propia hermandad se reconoce en aquel día como pionera del costal en el norte de España.

  11. 2014

    15 de febrero

    Se estrena «Consuelo Gitano»

    En el XV aniversario de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la agrupación estrena una marcha escrita para la ocasión, «Consuelo Gitano». Aquel día sonaron también «La Saeta» y «Perdona a tu Pueblo», esta última acompañando la lectura de un poema.

  12. 2016

    XV aniversario

    Quince años, unas jornadas y un disco

    Por el decimoquinto aniversario se edita «De la Tenderina al Cielo», un doble CD grabado junto a la Hermandad de Los Estudiantes. Está contado más abajo. Ese mismo año Oviedo acoge las I Jornadas Nacionales de Música Cofrade y la exposición «XV años de música cofrade en Oviedo», con piezas cedidas por la Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal y por la Virgen de los Reyes de Sevilla.

  13. Hoy

    2026

    Un ensayo cada miércoles y cada viernes

    La agrupación ensaya en la Casa de Hermandad de Los Estudiantes, en la Plaza de la Sentencia, y sigue enseñando a tocar a quien llega. Está hermanada con la Agrupación Musical Virgen de los Reyes, de Sevilla.

    La agrupación con su banderín en el interior de un templo de Oviedo.
    La Tenderina. El barrio del que salió todo.

El banderín

Oro sobre terciopelo negro

Se bendijo el Domingo de Ramos de 2003, en la misa de Ramos de la iglesia de Santo Domingo de Oviedo. Está bordado al estilo andaluz y se hizo en Bailén, en la provincia de Jaén.

Lo que hay bordado en él, y lo que significa:

  • San Salvador, patrón de la diócesis de Oviedo, en el centro.
  • El escudo de Asturias con la Cruz de la Victoria, a su izquierda.
  • El escudo de Oviedo con la Cruz de los Ángeles, a su derecha.
  • La corona real, que representa a Cristo Rey.
  • Dos ramas de laurel cruzadas: la victoria sobre la muerte.
  • Una cuerda que lo rodea todo, por la unión de los hermanos.

Corona el mástil la Cruz de los Ángeles, en bronce, con dos cintas colgando: una con los colores de la bandera nacional y otra azul, por Asturias y por Oviedo. El reverso es azul, sembrado de estrellas.

El reverso azul del banderín, bordado en oro con estrellas.
El reverso: azul y sembrado de estrellas.
Primer plano del banderín de la agrupación: la imagen de San Salvador bordada en oro sobre terciopelo negro, bajo una corona real y rodeada de laurel.
El bordado, de cerca. La imagen central es San Salvador.
El banderín desplegado en su mástil ante una fachada de piedra, con el bordado en oro sobre terciopelo negro.
2003. El banderín recién llegado de Bailén.
El banderín, con el mástil rematado por una cruz, delante del paso del Resucitado en una calle de Oviedo.
Hoy. Delante del paso, que es su sitio desde hace veintitrés años.
El banderín de la agrupación fotografiado en blanco y negro durante una procesión nocturna.
De noche. El bordado en oro es lo único que se ve a treinta metros.

Lo bordaron Antoñita Moreno y María Dolores Aguilar como costureras, y Zocueca Álvarez, Consuelo de Vera y Antoñita Fernández como bordadoras. La agrupación les dio las gracias por escrito en su día, y aquí queda.

El repertorio

Casi todo lo escribió el primer director

En el repertorio antiguo de la agrupación, más de sesenta piezas llevan el mismo nombre al lado: Alfonso Piñero Moreno, el jienense que la dirigió desde el primer ensayo. Unas veces como autor y la mayoría como adaptador: pasar a viento y metal cosas escritas para otra cosa.

Piezas suyas, compuestas para esta formación:

  • Esperanza Balesquida, por la tradición ovetense.
  • Madre del Salvador.
  • Virgen de la Merced, dedicada a la Hermandad de Jesús Cautivo de Oviedo.
  • Testigo y Maestro, por el 500 aniversario del nacimiento de San Francisco Javier.
  • Silencio y Santa Cruz Silencio, para la Cofradía del Silencio y Santa Cruz.
  • Cristo es flagelado, Madre de la Amargura, Orando en Getsemaní y Tránsito de Santa Bárbara, de capilla.

No es el único que firma: Ígor Freijoó González compuso «Silencio en Santa María» y adaptó «El Corri-Corri», y F. J. Menéndez «Macky» firma una «Mater Dolorosa».

El grupo de metales de la agrupación toca de pie con sus atriles en el interior de una iglesia, junto a una cruz vestida.
El Grupo de Metales en un concierto de capilla, 2004. Este repertorio no sale a la calle.

Toques catedralicios

Cuatro toques anónimos que se conservan y se tocan: Lágrimas de San Pedro, Mater Dolorosa, Toque de Pasión y Toque de San Benigno.

Saetas del siglo XVIII

Las Saetas del Silencio, atribuidas al Maestro Solís. Melodías muy breves, de las más antiguas que se interpretan en este estilo.

Y luego, lo demás

«El Chalaneru», «Se oye sonar una gaita», «Asturias patria querida», villancicos, «Cielito lindo» y hasta «Moon River». Una cabalgata no se toca como un Viernes Santo.

La agrupación al completo con un uniforme de gala negro, fajín azul y gorra de plato blanca, junto al mar en Luanco.
Uno de los uniformes anteriores, en Luanco: chaqueta negra, fajín azul y gorra de plato blanca.

El uniforme

Gris de gala, con tricornio

El uniforme que se usa hoy son seis piezas: el tricornio, la chaqueta de gala gris, el correaje con bolso blanco, el fajín burdeos, el pantalón negro con cinta dorada y el zapato de charol.

El tricornio no es un adorno: es un homenaje a la primera agrupación musical, la de Eritaña, que es de donde viene esta forma de tocar.

La banda se encarga de conseguir y repartir los uniformes; cada persona, del suyo: de limpiarlo y de guardarlo en su funda. Y nadie estrena uniforme el primer día. Se sale a la calle después de meses de trabajo, cuando el director da el visto bueno.

En veinticinco años la banda ha llevado varios uniformes. Los anteriores están retirados; estas fotos son del archivo.

Retrato de Elsa Balbona, encargada de los uniformes de la agrupación.

Elsa Balbona

Uniformes

Cada persona tiene una pieza especial. Normalmente es el tricornio, donde ponemos alguna estampa que nos ha acompañado siempre o alguna foto especial.

La ilusión que ponen cuando se lo entregas, por poder procesionar en algo que les gusta, es gratificante. Este trabajo se lleva a lo largo de todo el año, y que la gente ponga de su parte es genial.

La agrupación formada ante la fachada de la Catedral de Oviedo, con un uniforme anterior. Dos músicos con uno de los primeros uniformes de la agrupación, tocando por la calle.
Del archivo: ante la Catedral de Oviedo y por la calle.

Álbum

Lo que quedó en las cámaras de 2004

Los músicos alrededor de una mesa puesta después de un concierto, con las gorras dejadas sobre las sillas.
Después del concierto del Silencio, alrededor de la mesa.
Cuatro músicos jóvenes en camisa blanca, sentados a una mesa antes de vestirse.
Antes de ponerse la chaqueta.
Cinco músicos de paisano, con vaqueros y camisa, tocando con sus atriles en medio de una carretera arbolada.
De paisano, en medio de la carretera. Así se ensaya de verdad.
Un grupo de músicos posa con sus instrumentos en plena calle durante una procesión nocturna.
Un alto en el recorrido, y foto.
La agrupación avanza tocando mientras un hombre mayor la mira de cerca desde la acera.
La gente se para. Siempre se ha parado.
Foto de grupo de la agrupación de noche, unos sentados en el suelo y otros de pie, con el uniforme gris.
Foto de grupo al terminar, de noche.

Discografía

Portada de «De la Tenderina al Cielo»: el rostro de Nuestro Padre Jesús con la corona de espinas, la agrupación con su banderín y un paso con candelería.

De la Tenderina al Cielo

2016 · Doble CD · XV aniversario

Editado junto a la Hermandad de Los Estudiantes por el decimoquinto aniversario. Solo existe en formato físico: no está en ninguna plataforma. Si quieres uno, hay que escribir.

Hay un segundo disco en preparación, Sentencia de Esperanza.

Quien estaba al principio

Cinco trompetas y un trombón de segunda mano

Retrato de Iván Rodríguez Zapico, fundador de la agrupación, con la medalla de la hermandad.

Iván Rodríguez Zapico

Fundador

La Agrupación la fundamos nosotros, aunque entonces ninguno podía imaginar hasta dónde llegaría aquella aventura. Estábamos en el Nazareno cuando se creó la Banda de Cornetas y Tambores de Jesús Cautivo. Allí conocimos a Alfonso Piñero, que estudiaba Musicología y trompeta.

Después de aquel primer año decidimos dar un paso más. Éramos Alfonso, Tino, Ígor, mi hermano Alejandro Rodríguez Zapico y algunos compañeros más, casi todos vinculados a los Dominicos. Y, como sucede con tantas historias importantes, todo comenzó de la manera más sencilla: en la barra de un bar, después de un acto cofrade.

En mitad de aquella conversación, Alfonso se giró hacia nosotros y lanzó una pregunta que terminaría cambiando nuestras vidas: «¿Por qué no hacemos una agrupación musical?».

En aquel momento solo era una idea compartida entre amigos. Hoy, al mirar atrás, emociona pensar que una frase pronunciada casi espontáneamente fue la primera nota de todo lo que vino después.

Alfonso fue el alma mater de aquel proyecto. Sin él, probablemente nada de esto habría llegado a existir, ni la Agrupación ni, tiempo después, la propia Hermandad. Él cifraba las partituras, preparaba los ejercicios, nos enseñaba y adaptaba las marchas a las dos únicas voces que teníamos. Pero hizo algo todavía más importante: nos enseñó a creer que era posible.

También fue quien nos abrió el camino hacia el sur. En aquel momento, para nosotros, la frontera musical estaba en León; más allá parecía que no había nada. Alfonso nos mostró todo un mundo que desconocíamos y nos ayudó a comprender qué era realmente una agrupación musical y hasta dónde podíamos llegar.

Comenzamos a ensayar en el Parque de Invierno porque era el único lugar que teníamos. Durante el primer año fuimos cinco trompetas intentando sacar adelante las dos voces y un trombón de segunda mano que llegó apenas dos días antes de nuestra primera actuación, para que al menos pudiéramos contar con una voz de bajo.

Ensayábamos a cero grados. Había días en los que el frío era tan intenso que los pistones de las trompetas ni siquiera volvían a levantarse. Pero nosotros regresábamos una y otra vez. No teníamos local, apenas teníamos instrumentos y todavía nos quedaba muchísimo por aprender, pero nos sobraban ilusión y ganas de construir algo juntos.

Curiosamente, lo más difícil no fue la música, sino conseguir el dinero para comenzar. Cada uno puso trescientos euros para comprar las trompetas, una cantidad muy importante para nosotros en aquel momento. El intercambio se realizó de noche, en una gasolinera. Puede parecer una anécdota, pero aquella escena resume muy bien nuestros comienzos: unos cuantos amigos, con más ilusión que medios, jugándoselo todo por una idea en la que creían de verdad.

Elegimos el nombre de San Salvador por ser el patrón de Oviedo. Queríamos que la Agrupación estuviera unida desde el principio a nuestra ciudad, a su historia y a nuestras propias raíces.

El emblema del banderín procede de la antigua Cofradía del Salvador, hoy extinguida, que había sido la sección religiosa de la Hermandad de Defensores de Oviedo. Algunos de nosotros pertenecemos a ella porque nuestros familiares fueron defensores de la ciudad. Fuimos a contemplar el antiguo estandarte que todavía conserva la Hermandad, lo fotografiamos, digitalizamos su imagen y, a partir de ella, se bordó nuestro banderín.

Por eso ese símbolo no es únicamente un dibujo. En él están nuestras familias, nuestra ciudad y la memoria de quienes nos precedieron. Es una forma de llevar nuestras raíces con nosotros cada vez que la Agrupación sale a la calle.

Cuando recordamos aquellos ensayos bajo el frío, las trompetas compradas con nuestros propios ahorros y aquel trombón que llegó en el último momento, cuesta creer en todo lo que se ha convertido San Salvador. Lo que nació como una pregunta en la barra de un bar terminó siendo una parte fundamental de nuestras vidas y una familia para muchas personas.

Nosotros pusimos las primeras notas, pero han sido todos los que llegaron después quienes han mantenido viva aquella ilusión. Y quizá eso sea lo más emocionante: saber que lo que comenzó entre unos pocos amigos hace ya tantos años continúa sonando hoy por las calles de Oviedo.

Quien la dirige hoy

De Santander a Oviedo, por una carrera de música

Retrato de Alejandro Calleja, director musical de la agrupación.

Alejandro Calleja

Director musical

Vine aquí a estudiar porque en Santander no hay carrera superior de música. Hice la prueba de acceso al conservatorio y entré. En Santander salía de costalero desde 2016, y quería seguir un poco en esa línea: llegué a la banda casi por casualidad.

Me acuerdo perfectamente del primer ensayo. Entré de percusión, y a mitad del ensayo dejé la percusión, cogí una trompeta y ya está. Lo de dirigir surgió: no fue nada premeditado.

Lo más difícil es explicarlo todo muy fácil, muy simple, para que lo puedan captar. Y el Domingo de Ramos el cuerpo me dice: relaja, disfruta, tu trabajo ya está hecho. Ahora toca estar en la calle y disfrutar con tu gente.

Esta banda rompe los cánones: tenemos la valentía suficiente para tocar grandes marchas, y para tocarlas de manera decente. Y me ha dado una familia: gracias a ella encontré a mi pareja.

Veinticinco años después, sigue habiendo sitio.